Hoy en el colegio hemos vivido un final de jornada muy especial, con nuestra propia carrera solidaria antes de la Carrera de Entreculturas del domingo. Este año corríamos por la infancia refugiada, recordando a tantos niños y niñas que han tenido que dejar sus hogares por guerras, crisis o desigualdades.
Todo el alumnado, los profesores y gran parte del personal del colegio se colocaron en la pista por secciones y, con una cinta en la mano que representaba a cada persona, fueron uniéndolos unos con otros, siendo los más pequeños ayudados de los más mayores, hasta formar unas cintas enormes. Después, entre todos, pero con ayuda especial de las alumnas de la Red Solidaria de Jóvenes, esas cintas se enrollaron para intentar crear nuestra gran Bola del Mundo, símbolo de un mundo más justo, unido y donde nadie se quede atrás, del que todos formamos parte.
Ha sido un acto lleno de compromiso, esperanza y trabajo en equipo, además de entretenido, demostrando que cuando caminamos juntos podemos transformar la realidad.
¡Nos vemos el domingo para más carreras! 😜🙃


