Sofía González, exalumna del colegio, volvió un año más para compartir con nosotros su experiencia en Anini Project. Durante su intervención explicó que ya en su etapa escolar había escuchado hablar de voluntariados y había participado en iniciativas como Padre Rubinos o Cáritas y que fue entonces cuando empezó a despertar en ella una inquietud que, con el tiempo, la llevó hasta el norte de Ghana, donde terminó fundando su propia ONG.
Anini Project es, en líneas generales, un proyecto de ayuda al desarrollo en la zona de Bolgatanga. Sofía comenzó contextualizando el origen del proyecto y el proceso que culminó con la creación de la ONG.
Explicó, acompañándose de vivencias personales, algunas especialmente duras, su labor en el terreno a través de cinco grandes áreas de actuación:
En el orfanato, el objetivo es que los niños tengan cubiertas sus necesidades básicas —ropa, higiene y educación—, pero, sobre todo, que reciban cariño, tengan un lugar al que pertenecer y una referencia afectiva estable.
En el ámbito de la salud, trabajan para que niños y familias puedan acceder gratuitamente a chequeos médicos, diagnósticos y ayudas, evaluando, acompañando y enseñando sobre prevención, nutrición e higiene, con la idea de que nunca se deje de intentar ayudar.
A través del fútbol, ofrecen un ocio sano y accesible, cuyo único requisito es estar escolarizado, fomentando valores como el trabajo en equipo, el compañerismo y la figura del entrenador como una autoridad cercana y positiva.
En educación, apoyan a las familias mediante premios educativos, becas escolares y universitarias e incluso alojamiento, promoviendo siempre la implicación familiar, además de mejorar instalaciones y recursos.
Por último, desarrollan proyectos de pozos de agua y otras muchas ayudas varias, con un claro compromiso de presencia y acompañamiento a largo plazo.
Sofía cerró su intervención con un mensaje muy potente: ella no lo escogió. Tiene claro que no llegó allí por casualidad, sino que Dios tenía un camino pensando para ella. Por ello, ánimo a nuestros chicos a descubrir su propio camino y a buscar aquello que les llene de verdad.
¡Muchísimas gracias, Sofía!!


