La noche del viernes al sábado un grupo de 63 alumnos de 2° de la ESO quedaron a dormir en el cole, en una de las clásicas noches ignacianas, un tiempo para pasarlo bien, jugar, compartir la cena y profundizar en el crecimiento de la fe.
La noche del viernes al sábado un grupo de 63 alumnos de 2° de la ESO quedaron a dormir en el cole, en una de las clásicas noches ignacianas, un tiempo para pasarlo bien, jugar, compartir la cena y profundizar en el crecimiento de la fe.
