La dimensión humana se centra en el desarrollo integral de la persona, entendiendo al estudiante como un ser único y en proceso de crecimiento. Parte del principio ignaciano del cura personalis, es decir, el cuidado de cada persona en su totalidad, atendiendo sus aspectos emocionales, sociales, físicos y éticos.
¿Qué pretende la Dimensión Humana hoy?
- Formar personas conscientes de sí mismas, capaces de reconocer sus fortalezas y límites, y de tomar decisiones responsables.
- Favorecer la madurez emocional, promoviendo la empatía, el autocontrol, la resiliencia y la capacidad de afrontar dificultades personales y sociales.
- Desarrollar habilidades sociales, como el diálogo, la escucha, el trabajo en equipo y la resolución pacífica de conflictos.
- Promover valores humanos, como el respeto, la honestidad, la justicia, la solidaridad y el compromiso con los demás.
- Acompañar procesos vitales, ofreciendo espacios de tutoría, orientación y acompañamiento personal, especialmente en contextos de vulnerabilidad o incertidumbre.
- Preparar para una ciudadanía activa y comprometida, capaz de convivir en sociedades plurales y contribuir al bien común.
Autoconocimiento y desarrollo personal:
construcción de una identidad personal equilibrada y consciente.
Educación emocional:
reconocimiento, expresión y gestión adecuada de las emociones.
Convivencia y relaciones interpersonales:
respeto, empatía, diálogo y resolución pacífica de conflictos.
Sentido ético y compromiso crítico-social:
interiorización de valores humanos y actitud de servicio a los demás.
Responsabilidad y autonomía personal:
toma de decisiones responsables y desarrollo del pensamiento crítico
Educación para la Ciudadanía:
formar jóvenes con conciencia global, comprometidos con la justicia social, la reconciliación y el cuidado de la casa común, utilizando valores ignacianos como la responsabilidad, la justicia y la solidaridad.

