Antonio Aparicio, actual director del centro de menores Concepción Arenal, dio una charla sobre las leyes en los menores de edad al curso completo de 3º de la ESO.
Es por todos sabido que, desde muy antiguo en la historia, todos los adultos piensan que las generaciones posteriores a ellos son peores, pero, después de comenzar desmintiendo un poco este mito, Antonio empezó con el primero de los tres bloques que quiso tratar con nuestros buenos jóvenes.
En este primer bloque trató sobre la psicología y el origen del mal en los jóvenes (y en el ser humano en general). A través de ejemplos prácticos de distintos experimentos interesantísimos (como el del muñeco bobo, el de Solomon Asch, el de Milgram o el tan famoso de la prisión de Stanford) presentó las ideas de que hay distintos posibles orígenes para el mal humano: nosotros mismos, la presión social, la presión de grupo, la de la autoridad, la de la situación… El mal depende del ambiente, del contexto y del entorno. Cuando algo de esto se tuerce, el ser humano no usa la ciencia, la moral o la ética, sino que se vuelve un objeto, un instrumento que «no hace el bien que quiere sino el mal que no quiere».
Continuó con un bloque más enfocado a la legislación: habló de diferencias entre conductas antisociales y delitos, de diferencias a grandes rasgos entre delinquir como menor o mayor de edad, de cómo la ley del menor es más «amable», pero sin dejar de ser estricta, y de la reinserción y la reeducación como bases del tratamiento con delitos de menores. Acompañado por datos, reflejó realidades de los centros de menores y de cómo, con el respeto y la escucha, se pueden evitar muchos problemas, no solo relacionados con la ley.
Para acabar, compartió un poco del centro donde él trabaja, cómo son las instalaciones, rutinas y realidades de los que viven allí dentro.
Muchísimas gracias a Antonio por compartir con los chicos un rato tan interesante e importante.


