1º de la ESO inauguró el trimestre con convivencias, en las que aprovecharon para situarse un poco en la nueva etapa. Después de los juegos y de empezar la mañana de manera más lúdica, tocaba ponerse con la parte importante. Primero, un par de dinámicas bajo el lema «A mi yo de ayer»: primero, ver qué color, emoticono o imagen les representa ahora, y después repasar de dónde vienen, quiénes son… con sus correspondientes momentos de compartir en grupo.
Después, un repaso de la gente a la que admira cada uno, para darse cuenta de que todos admiran a personas diferentes y de que todos somos potencialmente admirables. Para ponerlo en práctica, los chicos escribían en folios, en la espalda de los compañeros, las cosas que admiraban de ellos; no solo de sus amigos, sino de todos los compañeros de clase. Luego pudieron profundizar en lo que les habían puesto y compartir con el resto de sus compañeros todo lo bueno que tienen.
Para finalizar la jornada, después de la comida, claro, hubo una pequeña celebración, con el evangelio del paralítico como centro. ¡¡Unos días de convivencia muy completos y que funcionaron genial!!


