Hace justo dos semanas llegaban los jóvenes de 3° de la ESO a la capital gallega, al sepulcro del Apóstol Santiago. Tuvieron, antes de llegar, tres intensos días de Camino Inglés (uno de los duros…), en los que hubo tiempo de disfrutar, sufrir, hablar, reír y, sobre todo, caminar y caminar y caminar…
Como se les dijo en la misa final, que lo que ocurrió en el camino les acompañe siempre, que sepan que pueden seguir a pesar del dolor, de las circunstancias y que su comportamiento y su mentalidad esos días fueron un ejemplo para todo el colegio.


